Lugar de nacimiento de la excentricidad

La Torre Inclinada de Pisa se ha convertido en el lugar perfecto para sacar fotos disparatadas y cursis. ¿Quién puede resistirse a la tentación de posar como si estuviera sujetando la torre él solo? Por muy tontas que parezcan estas fotos, ¡definitivamente son mucho mejores que la extraña pose que ha elegido esta mujer!
Aunque su creatividad es definitivamente digna de elogio, esta foto en particular es un poco demasiado extravagante para ser totalmente aceptada. Aun así, ¡se merece el mérito de tener unos músculos abdominales fuertes que le permiten mantener una pose tan extraña! A veces, que puedas hacer algo no significa que debas hacerlo.