#13: Un cumplido de un extraño
Un “¡Me encanta tu chaqueta!” o “Tu pelo se ve increíble hoy” dicho al azar cae como un ataque furtivo de serotonina. No lo buscaste, no estabas preparado, y eso hace que impacte diez veces más fuerte.
De repente, caminas más erguido el resto del día, reviviéndolo en tu cabeza como un pequeño trofeo para el ego. Los extraños pueden ser inesperadamente amables, y se siente como ganar la lotería de las microinteracciones.