#20: El Festival Naki Sumo del Llanto de Bebés

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Cada año, el 5 de mayo, Japón acoge una de sus tradiciones más entrañables e inusuales: el Festival Naki Sumo. En un ring abarrotado, fornidos luchadores de sumo acunan suavemente a bebés que lloran a todo pulmón, porque en esta competición única, las lágrimas se llevan el trofeo. El primer bebé en llorar es declarado ganador, vitoreado por una multitud que ve los sollozos no como angustia, sino como una señal de protección divina.

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Enraizado en la antigua creencia de que el llanto de un bebé aleja los malos espíritus y asegura una salud robusta, el evento es a partes iguales un ritual espiritual y un espectáculo alegre. En Japón, a veces un buen llanto es la mejor de las bendiciones, convirtiendo a los bebés que berrean en símbolos celebrados de suerte, salud y comunidad.

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