E

#1: Ginseng

La mayor parte del ginseng que se vende en EE. UU. procede de China, donde se recolecta y exporta a todo el mundo. Sin embargo, no existen estándares consistentes de calidad o seguridad, lo que puede ser preocupante.
Advertisements
Greenpeace analizó varias muestras de ginseng y descubrió niveles de pesticidas extremadamente inconsistentes, algunos alarmantemente altos. Incluso si no se consumen grandes cantidades, estas sustancias químicas plantean serias dudas. Lo que parece un estimulante natural de la salud podría ser un riesgo oculto para la salud, lo que hace crucial saber de dónde procede el ginseng.
Advertisements

#2: Sal de mesa china

La sal de mesa es un básico de la cocina, pero no toda la sal es segura para echar sobre la comida, especialmente si procede de China. Algunas sales, a menudo mal etiquetadas o marcadas como “sal industrial”, no están destinadas en absoluto al consumo.
Advertisements
Pueden contener contaminantes nocivos, incluyendo trazas de metales pesados, lo que las hace peligrosas para el uso diario. A pesar de parecer sal común, su composición química cuenta una historia diferente. Un poco de precaución puede ser de gran ayuda a la hora de condimentar.
Advertisements