34. La miel nunca se echa a perder — Arqueólogos han encontrado miel comestible de miles de años de antigüedad

La miel es uno de los pocos alimentos que, esencialmente, nunca se echa a perder. Su bajo contenido de humedad y su acidez natural crean un ambiente donde las bacterias y el moho no pueden sobrevivir. Las vasijas selladas de miel encontradas en tumbas del antiguo Egipto aún eran perfectamente comestibles después de milenios.
Has comprado miel, la has usado en el té y nunca pensaste dos veces en las fechas de caducidad. Las personas mayores de 35 años que abastecen sus despensas o recuerdan la sabiduría culinaria de la abuela ahora ven ese tarro con una luz completamente nueva: el conservante definitivo de la naturaleza escondido en tu estante todo el tiempo.