#18: Rayo de Sol Repentino en la Cara
Sales a la calle o doblas una esquina y, ¡zas!, un calor dorado en tu piel como un abrazo gratuito del cielo. Te sube el ánimo al instante, sin esfuerzo.
La tensión que ni sabías que llevabas encima se disipa un poco. Durante diez segundos gloriosos, eres una planta de interior que funciona con energía solar. La iluminación ambiental de la naturaleza es insuperable.