31. Tarsero filipino (Carlito syrichta)

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El tarsero filipino es un primate diminuto de ojos grandes, no más grande que un puño humano, con unos ojos dorados enormes que son cada uno más grandes que su cerebro. Su pelaje es de un suave color gris-marrón, y sus dedos largos y delgados terminan en almohadillas tipo ventosa para sujetarse. Vive únicamente en las selvas tropicales de Filipinas.

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Lo que deja boquiabiertos a los adultos mayores de 40 años es su asombrosa habilidad para girar la cabeza. El tarsero puede rotar su cabeza 180 grados en cualquier dirección, igual que un búho, mientras sus enormes ojos permanecen fijos. Salta hasta 40 veces la longitud de su cuerpo para atrapar insectos en pleno vuelo. Los padres que pensaban que los monos eran lindos y predecibles se sorprenden con este «osito de peluche viviente» nocturno que caza como un diminuto asesino alienígena.

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