Instantes misteriosos capturados desde lo alto
El socavón artificial en Ciudad de Guatemala

Cuando escuchamos la palabra “socavón”, solemos imaginarnos un evento aterrador causado por la naturaleza. Sin embargo, en realidad, pueden ocurrir no solo por causas naturales, sino también por factores artificiales. En 2010, este enorme socavón que apareció repentinamente en una zona residencial de Ciudad de Guatemala era de tal magnitud que se tragó un edificio entero. Según las investigaciones, se cree que la causa fue la rotura de tuberías de alcantarillado y pluviales, por lo que se puede decir que fue un desastre provocado por errores en la gestión humana.
Se estima que este socavón tiene aproximadamente 18 metros de ancho y 100 metros de profundidad. Las fuertes lluvias provocadas por la tormenta tropical Agatha fueron el detonante, haciendo que se derrumbara el suelo erosionable compuesto de piedra pómez volcánica. Aunque técnicamente no es un sumidero natural, las imágenes captadas por drones de su espectacular apariencia son asombrosas. Esta foto nos permite vislumbrar las inesperadas consecuencias de la interacción entre la naturaleza y el ser humano.
Hasebe – Un Conejo Rosa Gigante

En las colinas del monte Coletto Fava, en el norte de Italia, un gigantesco conejo rosa instalado en 2005 sorprendió a muchos como una instalación de arte. Con una longitud de 200 pies y una altura de 20 pies, su tamaño es abrumador, y su diseño, como si tuviera las entrañas esparcidas, da la impresión de que cayó del cielo. La obra, destinada a hacer que los visitantes experimenten el mundo de “Los viajes de Gulliver”, desprende una presencia verdaderamente de otra dimensión.
Inicialmente, este conejo iba a estar instalado durante 20 años, siendo 2025 su fecha límite. Sin embargo, debido al clima frío y al paso del tiempo, el vivo color rosa se ha perdido y está cambiando a una apariencia gris y en descomposición. Su figura gigante y espeluznante provoca tanto terror como asombro en quien la contempla, aunque tal vez esa fuera la intención del arte. Ahora, su forma decadente también se ha convertido en parte de la simbología del paso del tiempo.