Extraños inventos vintage que demuestran que nuestros antepasados estaban drogados

1.Las jaulas para bebés que colgaban de las ventanas

En el Londres de los años 30, los padres sujetaban a sus bebés en jaulas de malla y las colgaban fuera de las ventanas de los apartamentos, a veces a diez pisos de altura. ¿La idea? Dar a los bebés "aire fresco" sin salir del piso. No es broma, esto se comercializó como una "innovación para la salud".

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Los vecinos se asustaron, las palomas revolotearon sospechosamente y algunas jaulas incluso incluían un parasol. La tendencia no duró mucho, principalmente porque lagravedadexiste. Hoy en día, estas cajas para bebés perduran como prueba de que incluso los padres bien intencionados confundieron una vez la innovación con la locura.

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2. El Cochecito a Prueba de Gas

Durante la Segunda Guerra Mundial, inventores británicos crearon un artefacto aterrador: un cochecito de bebé a prueba de gas. Parecía un ataúd móvil de metal con paneles de vidrio. Los padres podían bombear aire filtrado en su interior para mantener a sus bebés a salvo de los ataques, mientras parecían estar empujando una tumba robótica.

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Aunque prácticos para tiempos de guerra, estos cochecitos eran pesados, torpes y profundamente inquietantes. Los bebés lloraban. Los perros ladraban. Los peatones cruzaban la calle. Es uno de esos inventos que podría haber tenido sentido en teoría, pero ¿en la vida real? ¡Material de pesadilla!

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