#39: Budapest
Los baños termales humeaban bajo el cielo abierto y Budapest se sentía curativa: las agujas del Parlamento se iluminaban al otro lado del Danubio, los bares en ruinas brillaban en patios desmoronados.
Las noches son mágicas: baños en la piscina Széchenyi, ir de bar en ruinas con grafitis y bebidas baratas, baños termales que convierten a extraños en amigos por la mañana.