“Esa no es mi hermana”, dice un niño después de conocer a su recién nacida, y mamá revela la verdad

El inquebrantable instinto de un hermano

El niño se mantuvo firme, con su pequeño rostro marcado por la confusión y la certeza mientras miraba al bebé. “Ella no se vería así”, repitió, con un tono inusualmente maduro. Sus padres intentaron calmarlo, pero la inquietud en su voz permaneció en el aire.
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Aunque su madre ofreció una suave excusa y le revolvió el cabello con una sonrisa, la tensión no se desvaneció. El niño se cruzó de brazos y se dio la vuelta, como si supiera algo que ellos no. Su padre, en silencio a su lado, sintió una presión creciente en el pecho mientras las palabras se repetían en su cabeza.
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Descartando la duda

Con la esperanza de descartar la afirmación de su hijo como resultado del estrés o la imaginación, los padres se centraron en llevar al bebé a casa. Se movieron por inercia, recogiendo las bolsas y agradeciendo al personal, tratando de actuar como si todo fuera normal.
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"Solo se está adaptando", murmuró la madre, pero la mente del padre estaba en otra parte. No dejaba de mirar a su hijo, cuya expresión no había cambiado. Aunque esperaban que el tiempo curaría la extrañeza, sus palabras se negaban a desvanecerse.
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