Mito: Los Muscle Cars Son Malos en las Curvas

La imagen clásica de un muscle car americano es la de un vehículo que va muy rápido en línea recta, pero que se desmorona en cuanto ve una curva. Esto era ciertamente cierto en los años 60 y 70. Sin embargo, las iteraciones modernas del Mustang, Camaro y Challenger han evolucionado hasta convertirse en coches deportivos de talla mundial. Hoy en día, estos coches “muscle” con frecuencia marcan tiempos de vuelta asombrosos en circuitos técnicos como Nürburgring.
Equipados con suspensiones traseras independientes, amortiguadores magnéticos y neumáticos de alto rendimiento masivos, los muscle cars modernos pueden tomar las curvas tan bien como muchos importados europeos. Han logrado mantener su característico rugido de motor V8 mientras ganan la agilidad de una verdadera máquina de pista. Los días del rendimiento “solo en línea recta” han quedado atrás.