Tensión en el Aire

Las miradas de Bill y las mías se encontraron, y en ese instante de silencio, compartimos un entendimiento. Sin necesidad de palabras, él me preguntó: “¿Lo sientes?” Su mirada lo decía todo. Había algo en el ambiente, algo innegable. Asentí, sintiendo el peso de aquello. La tensión era palpable, y parecía que todos conteníamos la respiración, a la espera de que algo ocurriera. Nadie sabía qué, pero era evidente que algo se avecinaba, y todos esperábamos la señal.
A pesar del alboroto de Jake y Travis que aún resonaba en el aire, un silencio innegable lo cubría todo. Era esa clase de silencio que parecía una cuenta atrás, como si los segundos estuvieran descontándose hacia un momento inevitable. La energía en el aire era eléctrica, una sensación de cambio inminente que se asemejaba a una tormenta a punto de estallar. Y a través de todo ello, la sonrisa del camionero permanecía, tranquila y constante, como si él fuera el ojo sereno de la tormenta.